http://www.infonews.com
Actualizado: 06/12/2013 | Por Gerardo Aranguren, http://www.infonews.com

Memoria Visita guiada: jóvenes en la ex ESMA



Nota de Tiempo Argentino

Caminan ansiosos, muchos pisan por primera vez la Ciudad de Buenos Aires. Viajaron por su cuenta, desde General Rodríguez, más de dos horas en colectivos de línea, para visitar la ex ESMA. Los acompañan sus docentes. Uno de ellos, profesor de Historia, vuelve después de más de 30 años al predio de la Marina, donde fue conscripto durante la última dictadura.

Llegan segundos antes de que la lluvia vacíe las calles internas del predio de Avenida del Libertador 8151. El viento se arremolina entre los edificios de la Marina, ocupados ahora por los organismos de Derechos Humanos, y los obliga a caminar rápido hasta el Quincho, donde comienza la visita. Son 14 chicos de entre 17 y 19 años, alumnos de la Escuela Secundaria 4. Roberto Bertellotti, uno de los 12 guías del Espacio por la Memoria, arranca con una pregunta: "¿Saben qué fue lo que sucedió en la última dictadura?" "Los militares agarraban gente, la torturaban y desaparecían", responde una chica de bandana roja y un buzo canguro del mismo color. "¿Y a quiénes detenían?", repregunta el guía. "A los que pensaban distinto", dice otra de las chicas de la primera fila. "Y a sus familias", agrega otra. Todos prestan atención, los chicos, los cuatro docentes y la directora de la escuela, un secundario enfocado en arte y literatura que se inauguró apenas dos años en el barrio Parque Irigoyen. El guía procura introducirlos en la magnitud de los delitos cometidos en el ex centro clandestino de detención. Fuera del Quincho, una fuerte llovizna moja las 17 hectáreas del predio en el que funcionó durante 80 años la Escuela de Suboficiales de Mecánica de la Armada, hasta que en 2004 comenzó su gradual desalojo y la creación del Espacio para la Memoria y la Promoción y defensa de los Derechos Humanos. Para 2007, los edificios estaban completamente vacíos y al año siguiente se abrieron al público.

Tras un breve video del canal Encuentro, el guía vuelve a interpelar a los chicos. Les pregunta si conocen el concepto de "subversivo", por qué y a quiénes llamaban de esa manera, si saben qué fue el "terrorismo de Estado", lo que provocó en la sociedad. "¿Qué se genera al perseguir a todos?" "Miedo" "¿Y qué creen que le pasa a una persona con miedo?" "No hace nada", arriesga una de las chicas. "¿A quién benefició la dictadura?", consulta el guía. Uno de los chicos asegura: "A los empresarios, a los que tenían plata." Roberto les cuenta que el mayor porcentaje de víctimas de la dictadura fueron obreros y estudiantes, como ellos, pero la persecución fue dirigida a todos los que se opusieron al régimen. La frase del interventor militar de la provincia de Buenos Aires, Ibérico Saint Jean, todavía retumba tras el video: "Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores, después a sus simpatizantes, enseguida a aquellos que permanecen indiferentes y, finalmente, mataremos a los tímidos".

Ahora el grupo camina bajo la llovizna rumbo al edificio del ex Casino de Oficiales, sede del Grupo de Tareas 3.3.2. "Yo ya estuve acá", revela al pasar uno de los profesores. Treinta años atrás, a los 18, le tocó hacer el servicio militar obligatorio en esa dependencia de la Armada Argentina. Los recuerdos se le arremolinan con anécdotas de su paso como colimba en los últimos años de la dictadura, y los va soltando a medida que avanza la visita: la prohibición de ingresar a esa zona del predio, delimitada por garitas fortificadas de vigilancia; un circuito cerrado de televisión, en otro de los edificios, que vigilaba ya no recuerda bien qué; y el rumor entre los colimbas de que bajo la Plaza de Armas habían construido celdas clandestinas.

Los chicos se juntan en el Playón del Casino de Oficiales, por donde ingresaban las personas recién secuestradas, y siguen hacia el Sótano, el primer lugar al que eran llevados para ser torturados y el último, previo al "traslado", el eufemismo para su desaparición física. En la planta baja, detrás del hall de entrada, está el Dorado, donde funcionaban las oficinas de los sectores de Inteligencia y Operaciones. "Es feo pensar que acá se sentaban a tomar un café y planear cómo matar a una persona", murmura uno de los adolescentes. Siguen luego por la escalera central hasta el tercer piso. Entran a Capucha, donde los detenidos permanecían en colchonetas en el piso, tabicados. Inmediatamente, los pibes hacen silencio, comienzan a moverse con sigilo, el ambiente cargado de ese altillo los sofoca, mientras leen los carteles con testimonios de los sobrevivientes.

Roberto cierra el recorrido de tres horas frente a la "Sala de embarazadas", que recuerda el paso por la ESMA de más de 30 mujeres encintas. Muchas de ellas dieron a luz allí, sus hijos fueron apropiados y ellas, desaparecidas. "Impresiona que hayan nacido chicos acá", dice en voz muy baja uno de los jóvenes, y agrega, turbado, que algunas de sus compañeras no pudieron hacer el viaje porque están embarazadas. De regreso en el Quincho, tres jóvenes comen los sándwiches de milanesa que trajeron para el almuerzo, mientras comentan impresionados cómo los detenidos eran torturados y arrojados al mar. Una de las chicas dice todo en tres palabras: "Me dio escalofríos".

Para estudiantes

Los estudiantes mayores de 16 años pueden visitar de manera gratuita el Casino de Oficiales de la ex ESMA, con sus escuelas, de martes a viernes. Para reservas, llamar al teléfono 4704-7538 o escribir al mail visitasguiadas@espaciomemoria.ar.

0Comentarios